
Déjame desnudar tu cuerpo.
Deja que los rayos de Luna iluminen tu cuerpo esbelto,
y que la mar y las estrellas
sean cómplices de nuestro amor.
Yo era un marinero perdido
hasta el día en que llegué a tu puerto;
yo te hablaba con caricias,
y tú me respondías con besos.
¡ Tú, solo tú eres la dueña de mi alma !
¡ Solo tú eres capaz de volver al hombre mas fuerte,
un simple siervo al servicio de su reina !
Ámame,
y que la Luna y las estrellas nos vigilen desde lejos,
y que el viento de la noche sea el mensajero de este gran amor.
Bésame, y sólo déjate besar.
Que la noche es joven y los ángeles nos cobijan,
y yo, mi dulce reina, yo te necesito amar.
-Una sola palabra para describirlo. PRECIOSO, tq!
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